lunes, 8 de junio de 2015
Una reflexión
El trabajo práctico número uno nos dió hambre. Mucha. No es fácil hablar de comida entre las siete y las once de la noche y tener que esperar al menos una hora más para cenar. No se puede decir que no fue interesante. Aprender las costumbres de otras culturas siempre es interesante. Conocer cómo y por qué es que llegan a ocurrir ciertas cosas en ciertas culturas es algo que llama la atención. Y es muy importante conocer todo aquello a la hora de diseñar un producto relacionado a eso. No se puede diseñar sin saber, y la metodología del TP1 definitivamente ayudó a generar eso mismo: aprender para diseñar con conciencia y argumento.
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